Mientras me folla el culo, él me da varios azotes que hacen que se multiplique mi excitación. Se me junta el morbillo de los azotes y el placer de romperme el culo mientras tengo orgasmos que me hago con mis manos y mi clítoris. Aun temblándome las piernas mi pareja me coge de las caderas y me pone a 4 patas para meterme sin compasión su polla entera por el coño. Por suerte, estoy muy excitada y con el orgasmo lo tengo chorreando y eso hace de lubricante y que no me duela el que me parta el coño sin miramientos.
Me agarra
por las caderas para poder darme más duro y eso me encanta porque
cuando hace eso noto como me entra la polla a la vez que sus huevos
hacen tope contra mi y me golpean justo por la zona del clítoris. Me
pone muchísimo. Con ese nivel de placer no tardo en llegar por
segunda vez al orgasmo. Él parece adivinarlo y me sujeta del pelo
para hacer fuerza y clavarme más si puede su polla dura. En pleno
orgasmo llego a notar hasta las venas de su miembro. Este es mucho
más intenso y con su polla ahí dentro me vuelve loca y solo me
salen gritos de placer mientras se me saltan las lágrimas. Me llega
a temblar todo el cuerpo y noto palpitaciones en la vagina.
Acto
seguido me da una palmada en el culo para que me cambie y me ponga
boca arriba. Yo me tumbo en el asiento del sofá y le pongo las
piernas en los hombros, pero él me las sujeta por los tobillos y me
abre de piernas mientras me folla para poder mirarme a los ojos
